LAS HORAS OSCURAS
La Carlocomunidad es quizá todavía un concepto ajeno. Un suspiro, una luz que cae y rebota sin dejar que se le admire.
- ROJO Y CREMA
A Isabel; con todo el respeto, cariño y admiración, gracias. Dios te salve.
Carlos; larga vida y éxito. Dios salve al rey.
Por: Santiago Alonso Ayala Espinosa
La Carlocomunidad es quizá todavía un concepto ajeno. Un suspiro, una luz que cae y rebota sin dejar que se le admire.
Cuando se es joven en la Ciudad de México, se recuerdan algunos espacios comunes, estos se van, otros van cambiando y lo que sabemos de ellos dejan de habitar la realidad.
Algunos se mueren, otros se pierden entre lagunas de identidad.
Lugares raros y únicos, como el Mix-Up de Madero, se convierten en blancos, en insípidos rastros de estiércol social traidores de lo que alguna vez representaron; otros, más raros, y ahora únicos, como Déjalos Ser Records de Donato Guerra, se vuelven más especiales, más gratos y nostálgicos. Un deleite volver ahí.
Para evitar la pérdida y la descomposición, es menester definir qué es la Carlocomunidad y si es posible aplicarla fuera de casa.
Carlocomunidad es, en principio, una comunidad, no en el sentido antropológico o moderno, donde es un grupo de gente que vive en un mismo lugar y tiempo, el mismo contexto o semejante. No, es más cercano al concepto católico de comunidad: una extensión de la familia.
En constante paradoja andamos; la familia es base de una comunidad, pero nuestra carlocomunidad es el primer paso para la familia. ¿Podemos reconocernos, alargarnos, antes de ser?
Creo que sí. Mi hermana hace poco defendió su tesis, ahora es licenciada en periodismo, fue el mismo día en que Su Majestad Isabel II falleció.
Un día amargo se volvió el más feliz con ayuda de la familia. En parte, gracias a la Septién, también familia.
Nos reconocimos unidos ante una adversidad, luego fuimos juntos.
Pensando en el futuro, cualquier desgracia será superada con ayuda de los amigos, con su cariño y fuerza; eso es lo que es la Carlocomunidad, en su profunda esencia.
Partiremos de la comunidad para hacernos familia, y como la monarquía, no nos quedaremos sin rey o reina.
Lo más bello de la muerte de un rey, un hecho siempre triste, es que hay magia. Cuando muere, en el mismo instante, el nuevo rey se vuelve rey, no necesita que se le proclame ni que se le corone para empezar su mandato.
Así algunos dirigieron a sus naciones en batalla o en las horas de oscuridad, así permanece como figura mística, un poco de santidad permanece con ellos.
Así pensemos en Carlos. Nuestro Carlos Septién. Falleció, pero la Septién no se puede quedar sin Carlos.
Todo cambia, pero no significa que debamos cambiar nuestros ideales, ni que debamos cambiar nuestros símbolos, ni lo que representan.
Nos quedaremos sin Mix-Up, sin reyes, sin discos, pero permaneceremos, la Carlocomunidad nos sobrevivirá, es la luz. ¡Dios salve a la Septién!
DISFRUTE EL VIAJE
Una de las pasiones de Carlos Septién fue el PAN; la situación actual de él es desesperante. Acción Nacional, sin necesidad de apéndices ni lastres, puede ganar y ganará, si y sólo si, Marko Cortés es expulsado del partido. Acción Nacional necesita regresar a sus orígenes, vencer a Morena no es un reto, sus posibles candidatos van más allá de lo patético, el reto es encontrar al Carlos Septién que saqué al PAN de las tinieblas.
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