Históricamente, la Mayor League Soccer (MLS) se miraba en la zona como una liga amateur. En los últimos años, ha ido creciendo de forma exponencial. Con la exportación en masa de jugadores nacionales a los principales equipos europeos, inversión en infraestructura y llegada de jugadores con calidad probada cada vez con una mejor edad futbolística, en la actualidad el futbol en los Estados Unidos ya no es un proyecto, es una realidad. 

No hay mucho por debatir, los resultados son evidentes. Recientemente, la selección nacional estadounidense le arrebató a México dos títulos oficiales de manera consecutiva. Se proclamó campeón de la Copa Oro 2021 y la Nations League, hecho que fue un golpe sobre la mesa que, sin duda, resonó dentro de las oficinas de la FMF. 

Pero esta serie de malos resultados no se detuvo, los de las barras y las estrellas vencieron en tres partidos oficiales al hilo a “el Tricolor” (Copa Oro, Nations League y Eliminatoria Mundialista), hecho sin precedentes en el historial entre ambas selecciones.

Si ha esto le sumamos la ruptura de 17 años de hegemonía en la liga de Campeones de la CONCACAF, el fútbol mexicano ha reflejado que está metido en un abismo del que ni ellos mismos saben como van a salir. 

Foto: Reuters

Además de que en la MLS ya tienen seleccionados entre los equipos TOP de Europa, el jugador americano ya se cotiza más caro que el mexicano a nivel mundial. El valor total del conjunto americano es de 251 millones de dólares, mientras la escuadra azteca tiene un costo de 231 millones de dólares. 

Basta con ver los 3 elementos más valiosos de cada equipo. Christian Pulisic (42 MDE), Chelsea; Giovanni Reyna (35 MDE), Borussia Dortmund y Weston McKennie (25 MDE), Juventus, son las tres piezas de mayor valor en su selección. Por su parte, Hirving Lozano (30 MDE), Napoli; Edson Álvarez (22 MDE), Ajax; Raúl Jimenez, Wolves y Jesus Corona, Sevilla (18 MDE), se colocan como los mexicanos mejor valuados en el mercado de piernas mundial. 

Sumado a esto, ya no sólo nos ganan títulos internacionales a nivel selección, ahora es a nivel de clubes. 

El futbol mexicano está en alerta máxima, es hora de crear un plan que no sólo de resultados para la próxima justa mundialista, sino que asegure mantener y mejorar el nivel del futbol nacional en un futuro a corto, mediano y largo plazo. 

Mientras los norteamericanos han tomado las decisiones correctas para crecer y estar destinados a ser el nuevo “gigante” de la zona, la selección mexicana va en una decadencia que no se mira por donde podría frenarse. 

Esta es la última llamada para los 18 equipos, directivos de la liga y la federación para actuar, sino pueden irse acostumbrando a ser el segundo lugar de la zona por los próximos 15 años. 

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