EL PROCESO DE UN PREMATURO

Muchos hablamos del impacto de un bebe prematuro, la alegría de tenerlo en
casa, de los gastos especiales y de que es un bebé que requiere muchas
atenciones, pero en el contexto de lograr todo esto, que hay detrás de un
prematuro en el hospital. En México cada año nacen 200 mil niños prematuros en
los Hospitales de nuestro país, esto de acuerdo a la último reporte de la Secretaría
de Salud en el año 2020, creando un gran problema de Salud en el sistema, ya
que un prematuro genera gasto importantes no calculados en México pero en
Estados Unidos, se reporta un gasto total de aproximadamente 50 mil dólares al
año, tan solo en gastos de hospitalización, medicamentos, pago de personal,
especialistas, rehabilitación y costo de vigilancia durante el primer año de vida.
Pero esto no es lo catastrófico, son bebés que pueden tener grandes
complicaciones o secuelas en su vida, como puede ser infecciones severas,
compromisos cardiacos, visuales, auditivos, pero el de mayor impacto el de tipo
neurológico provocando en su gran mayoria secuelas que pueden dejar postrados
a los pacientes y esto generando una gran carga social, moral, psicológica y
económica a las familias de estos bebés.
Se tiene registros de acuerdo a la secretaría de Salud como causantes de la
prematurez en México los procesos infecciosos maternos, la no atención de
control y vigilancia del embarazo, las madres jóvenes que en México se da los
embarazos desde los 12 años, repercutiendo de forma importante en el binomio,
los accidentes y los eventos hipertensivos maternos, siguen siendo las primeras
causas que provocan el nacimientos de estos bebés. Si a esto le agregamos la
sobredemanda de pacientes, falta de recursos, los pocos hospitales
especializados en la atención de un prematuro y en ocasiones la falta de
preparación y capacitación del personal encargado en su atención, reflejándose en
las complicaciones, secuelas y aumento de mortalidad de los paciente que son
vulnerables por el simple hecho de nacer prematuros. La carga que esto
representa para los sobrevivientes y sus familias puede ser devastadora, en
especial si viven en condiciones de ingresos bajos o pobreza, pero en la realidad
el impacto más importante para la salud pública es la mortalidad de los
prematuros.
A nivel mundial, las complicaciones en los nacimientos prematuros son la principal
causa de muerte neonatal, esto es, de bebés menores de 28 días; para la
mortalidad en menores de cinco años, la prematuridad es la segunda causa.
Alrededor de 15 millones de niños al año nacen de manera prematura
globalmente, de los cuales más de un millón fallece por dicha causa. Reconocer
que esta situación es un problema de salud pública es un paso importante que en
algunas regiones del mundo aún no se ha dado, agravando aún más este
problema. En el caso de México, algunos indicadores de salud en México
muestran que la tasa de nacimientos antes de término en nuestro país es de
alrededor del 8%, lo que implica que casi 180 a 200,000 niños prematuros nacen
anualmente en nuestro territorio.
Algunas estrategias propuestas por la OMS en su reporte del 2020 son mejorar la
cobertura de atención de la mujer embarazada, invertir en infraestructura
hospitalaria y mejorar la capacitación y preparación del personal encargado del
cuidado de estos bebés, además también se ha demostrado que existen
intervenciones eficaces y de bajo costo que pueden ser implementadas de manera
relativamente fácil, pero que requieren de un esfuerzo de concienciación y
educación a la población, como ejemplo, el uso del método de “mamá canguro” y
la aplicación de corticosteroides antenatales (medicamento que ayuda a la
maduración del pulmón del bebé prematuro) asociado a lactancia materna
temprana y efectiva, han demostrado una importante y rápida reducción en la
mortalidad infantil, sin incurrir en gastos extraordinarios.
Finalmente educación, dedicación y esfuerzo suelen ser los pilares para evitar, tratar y muchas veces evitar la mortalidad de los bebés prematuros.