MÉXICO: La última parte del camino hacia el sueño americano
Durante el último mes, la cantidad de migrantes que pasan por la Ciudad de México ha aumentado, pude observar que muchos de ellos se dirigían con sus familias a la estación Buenavista del Tren Suburbano; decidí conversar con uno de ellos para conocer más acerca del gran camino que han recorrido para llegar a Estados Unidos.

Carlos Hernández es un ciudadano venezolano que decidió emprender el camino hacia Estados Unidos en busca de una mejor calidad de vida para él y para su familia “Bueno eh, vengo de Venezuela, difícil situación de país la verdad, soy un joven estudiante, estudiaba construcción civil, la situación de mi país está muy complicada; la inseguridad, el trabajo, es por eso por lo que decidimos salir” señaló.
Recordemos que la situación en Venezuela es resultado de problemáticas políticas del gobierno de Nicolás Maduro provocando así que el país alcanzara niveles hiperinflacionarios durante los últimos años. Hay escasez de alimentos, medicinas y servicios, además del alcance récord de los niveles de desempleo, por lo que actualmente miles de venezolanos deciden salir del país. Lamentablemente se encuentran con un camino lleno de dificultades.
Carlos me habló sobre la travesía para poder llegar solo a México: «El camino ha sido largo, llevamos 49 días desde que salimos de Venezuela, ha sido muy complicado, sobre todo la selva del Darién, ya ahí llegamos a Panamá; en Panamá las autoridades migratorias no permiten que circulemos por el país, solo nos reciben en un punto y nos dejan en Costa Rica”. Panamá ha expresado su preocupación por el aumento de la actividad migratoria, además de estimar que, si la tendencia sigue igual, 2023 podría cerrar con el cruce de más de 400,000 personas.

Después de pasar por Costa Rica llegan a Guatemala; es ahí donde comienzan los verdaderos retos para los migrantes “La verdad lo que me tocó más duro fue Guatemala, porque Guatemala no te da permiso de estar ahí por tu situación migratoria, así tengas pasaporte, lo que tengas, no puedes estar ahí. Te hacen hacer una fila que dura aproximadamente 3 días por un supuesto permiso; cuando mostré este permiso a los policías lo que hicieron fue romperlo y me quitaron aproximadamente 120 dólares. En cada retén que tenían nos pedían dinero, piensan que cuando uno está migrando lleva dinero y no, la verdad no es así; porque si yo tuviera dinero me quedo en mi país y tuve que congelar el semestre en la universidad. Salí con la ayuda de mis padres, estoy acá y no me puedo rendir porque ellos están confiando en mí” evidenció Carlos.
Carlos me comentó que emprendió el viaje junto a su hermano, su cuñada y dos sobrinos, además de que afortunadamente no se han tenido que separar en el camino, también me compartió su experiencia en México, que no fue mejor que con nuestros vecinos guatemaltecos.
“Esperamos llegar a un sitio donde está el tren llamado la bestia, me parece que así le dicen, se nos hace más fácil que entrar a estados unidos por Monterrey; porque lamentablemente la policía de México tampoco es que nos ayude mucho, tenemos 14 días desde que habíamos llegado a Ciudad de México y nos devolvieron hasta Tapachula, los policías querían una cantidad exorbitante de dinero y la verdad yo no tenía, entonces ellos prefirieron enviarnos de vuelta, esperamos a que alguien nos ayudara para poder volver aquí (CDMX) y gracias a Dios, al segundo intento si llegamos hasta acá”.

La historia de Carlos es un ejemplo de los desafíos que enfrentan los migrantes que viajan a Estados Unidos en busca de una mejor calidad de vida. El camino es largo y peligroso; los migrantes enfrentan muchos obstáculos como la violencia, la discriminación y la corrupción. Es importante que los gobiernos propongan, encuentren y pongan en práctica soluciones que ayuden a los migrantes a llegar a su destino de forma segura y con dignidad.